2/22/2007

Física Quántica y Espiritismo: Un Alerta

Por: Alexandre Fontes da Fonseca,
(Retirado del Boletín GEAE Número 465 de 4 de noviembre de 2003)

A pesar de que los fenómenos al nivel quántico revelaron una realidad muy diferente de la que estamos habituados, carecemos aún de mayores pesquisas antes de afirmar que la Física Quántica está confirmando los principios espiritualistas.

La Física (Mecánica) Quántica ha sido considerada, en el medio espírita, como en algunos grupos religiosos, como aquella que va a confirmar la existencia de Dios y del espíritu. En esta materia, tenemos un punto de vista más cuidadoso de lo que es normalmente presentado. De hecho, los fenómenos al nivel quántico han hecho a los cientistas sentirse incómodos y perplejos ya que ellos demuestran que en la realidad nuestros cinco sentidos nos hacen creer en una verdad ilusoria. Pero, eso no significa que la Mecánica Quántica esté admitiendo la existencia de “algo exterior” o “más allá de la materia”, conforme propuesto por las doctrinas espiritualistas. El movimiento espírita debe, por tanto, ser cuidadoso al divulgar ideas ligadas a los fenómenos espíritas y aquellas propuestas por la Física.

En esta materia un importante alerta es hecho: afirmativas como “el periespíritu causa la fluctuación del vacío quántico”, “la Física Quántica prueba la existencia de Dios” y “el espacio-tiempo negativo representa el mundo espiritual”. Estas afirmativas carecen de credibilidad tanto científica como espírita, porque no han sido obtenidas conforme a criterios científicos y de la Doctrina Espírita. No se sabe como esas conclusiones fueron obtenidas y que pasos teóricos y experimentales fueron seguidos para obtención del resultado final. Para que una afirmativa sea considerada científica, no basta que ella envuelva un asunto científico, ni que el autor de esa afirmativa sea científico. Es preciso que sea presentada una explicación más detallada y doctrinariamente fundamentada.

A pesar de las nobles intenciones de nuestros hermanos que divulgan esas ideas, ellas pueden traer consecuencias negativas para el movimiento espírita. Para entender mejor el enfoque del problema, citamos a Kardec (ítem VII de la Introducción de El Libro de los Espíritus[1]): “En la ausencia de datos, la duda es la opinión del hombre prudente”. Esta es la principal razón por la cual se debe tener cuidado en la divulgación de ideas y teorías espíritas que utilicen conceptos de las otras ciencias. Como las paradojas de la Física Quántica todavía no han sido resueltas por los cientistas, es prudente esperar por el desenvolvimiento de las pesquisas en esta área, de modo que podamos, como espíritas, posicionarnos mejor delante de ellas. Por el simple hecho de que no todos los resultados experimentales de la teoría quántica hayan sido totalmente explicados, no autoriza a nadie a afirmar, por ejemplo, que Dios o el espíritu son que los que están por detrás de esos fenómenos. Esta actitud es equivocada, no-científica y, lo que es peor, expone al Espiritismo a críticas innecesarias, alejando las personas que trabajan en el medio científico y que conocen bien el asunto.

Los nuevos descubrimientos causan enormes revisiones en los modelos teóricos existentes, demostrando la fragilidad y el carácter efímero de las recientes teorías de la Física. Recientemente tuvimos la oportunidad de comentar sobre esta fragilidad en la Física, debido a un importante descubrimiento en la Física de partículas, y comparar con la solidez de la Doctrina Espírita que pasó incólume delante de todos los descubrimientos del siglo XX[2]. Esta solidez se da justamente porque el Espiritismo es una doctrina basada en hechos experimentales[2]1.

Comúnmente se critica la comunidad científica por no interesarse por las cuestiones espiritualistas, no obstante, esa postura es bastante prudente. Imaginen si la Ciencia diese crédito a toda teoría espiritualista que dice basarse en la Física Quántica para probar la existencia de Dios, del espíritu o de cualquier otro principio. Una pesquisa rápida en la Internet muestra que existen grupos y sectas religiosas que se sirven de la Física Quántica para dar respaldo a los más variados asuntos. Es importante saber que la comunidad científica prefiere rechazar tales ideas antes que de arriesgarse con una que sea completamente equivocada. ¿No fue eso lo que Kardec nos orientó con relación a nuevas cuestiones? El espíritu de Erasto nos orienta: “más vale rchazar 10 verdades que admitir una sola mentira, una sola teoría falsa”[4].

Por otro lado, esta afirmación no impide al lector de estudiar y pesquisar seriamente tales fenómenos. Propuestas teóricas serán siempre bienvenidas. Porém, es preciso que el pesquisidor entienda perfectamente tanto las informaciones científicas cuanto la Doctrina Espírita. Es necesario que cada propuesta teórica sea consistente tanto con los fenómenos materiales, cuanto con los doctrinarios a los cuales se refieren. Un punto importantísimo es que cualquier idea o sugestión no comprobada científicamente debe ser divulgada y declarada como tal y no como una certeza científica. Esto es importante, pues orienta los futuros lectores en cuanto al actual status de la pesquisa en determinados asuntos.

En la próxima materia pretendemos explicar porque algunos fenómenos al nivel quántico generan una idea de que algo de origen divino está por detrás de ellos. Comentaremos algunos pontos positivos y negativos al respecto de la reciente propuesta espiritualista feita por el físico Prof. Dr. Amit Goswami para solucionar las paradojas da Física Quántica.

Recordemos de nuevo el escepticismo de Allan Kardec con relación a las mesas girantes antes de conocer mejor las causas del fenómeno. Hallaba él que se trataba de una frívola diversión sin un objetivo muy serio. Mas después de constatar el fenómeno, buscó interpretarlo a la luz de los conocimientos científicos de la época. Y, percibiendo que los hechos tenían un origen inteligente, Kardec inició un largo y paciente trabajo de pesquisa donde, solamente tras mucha observación, estudio y cuestionamiento, publicó su primera obra, El Libro de los Espíritus.

Estimados hermanos del ideario espírita, la ciencia se ha desarrollado mucho desde entonces, sin embargo, el ejemplo del Codificador permanece tan actual cuanto lo fue en su época. Sigamos su ejemplo trabajando en la pesquisa espírita con mucha perseverancia, paciencia, observación, meditación, estudio y, sólo entonces, después de mucho análisis y mucha autocrítica, es que debemos llevar al público los frutos de nuestra pesquisa. No es necesario tanta prisa, mas sí que tengamos cuidado en aquello que estemos informando. Nada como un pequeño paso tras el otro. Las generaciones futuras agradecerán nuestros esfuerzos de hoy.

Referencias

[1] Allan Kardec, El Libro de los Espíritus, FEB, 76a. Edición, (1995).

[2] A. F. da Fonseca, Revista Internacional de Espiritismo, marzo, p. 93 (2003).

[3] F. Capra, El Tao de la Física I, Editora Cultrix LTDA, 15a. Edición, (1993).

[4] A. Kardec, Revista Espírita 8, p.257, (1861).

1 En la materia de la referencia [2] el lector encontrará, también, un comentario con respecto a las críticas al famoso libro “El Tao de la Física”[3].

2/21/2007

DIOS, ESPiRITU Y MATERIA

Para entender mejor la expresión Dios en espíritu y materia, que usé en el capítulo anterior —y entender mejor el problema de la experiencia de Dios en el tiempo—, considero necesario tratar los principios de la cosmogonía espírita, en la cual se integra la teoría de la génesis y formación del espíritu. El contrasentido de la afirmación bíblica de que Dios creó al mundo de la nada —que tanto trabajo ha dado a los teólogos—, es explicado en la Revelación Espírita por la teoría de la trinidad universal. Dios, el Ser Absoluto, es la fuente de toda la Creación. Existiendo esa fuente única, es lógicamente necesario admitir un medio en que ella exista. Ese medio, que sería el espacio vacío, fue considerado la nada. Para considerar lo absoluto en un plano relativo, como el nuestro, es preciso usar expresiones relativas.

La concepción espírita del Cosmos no admite la existencia de la nada. El Universo es pleno, es una plenitud, no habiendo en él ninguna posibilidad de vacío. Esta teoría espírita de la plenitud está siendo confirmada hoy por la investigación científica del Cosmos. Las regiones siderales que podríamos considerar vacías se nos muestran como campos de fuerzas, cargados de energías que no perciben nuestros sentidos. Ese pre-universo energético sería lo que Buda definió como el mundo siempre existente, que nunca fue creado. Pitágoras, en su filosofía matemática, consideró a Dios como el número uno, que desencadenó la década. El UNO, número primero, existía inmóvil y solitario en lo Inefable —en aquello que para nosotros sería la nada—, y en tal caso la nada sería la inmovilidad absoluta. Hubo en cierto momento cósmico, no se puede saber cómo ni por qué, un estremecimiento del número 1, que de tal manera produjo el 2 y, seguidamente, los demás números hasta el 10. Completándose la década, tuvimos el Todo, la Creación se realizó por sí misma, el Universo había surgido, y con él el tiempo. Es indudable que no disponemos de recursos para investigar los primeros orígenes, y todas las teorías no pasan de tentativas de explicaciones lógicas, destinadas a proporcionarnos una base alegórica e hipotética para una posible concepción del misterio de la Creación.

El Espiritismo sustenta la posibilidad de conocer la verdad al respecto, cuando hayamos desarrollado las potencialidades espirituales que nos elevarán por encima de la condición humana, Mientras ellas no sean alcanzadas, esas hipótesis deben servir para mostrarnos que disponemos de capacidad para ir más allá de los límites del pensamiento dialéctico, más allá del pensamiento inductivo basado en el juego de los contrastes.

Por tanto, no podemos aceptar la alegoría bíblica de la Creación al pie de la letra, como verdad revelada, ni refutarla orgullosamente con la arrogancia del materialismo. En la actitud del creyente tenemos la ingenuidad, y en la posición del materialista nos hallamos con la arrogancia del hombre, ese pedacito de fermento pensante, como decía el lobo de mar que fue Jack London. El espiritualismo simplista y el materialismo atrevido constituyen los dos polos de la estupidez humana. El buen sentido, que es la regla de oro del Espiritismo, nos libera de los estúpidos y nos ofrece la posibilidad de lograr la sabiduría sin mucho barullo ni disputas inútiles.

Partiendo del presupuesto de que el mundo debe tener un origen y aceptando la idea de que fue creado por Dios —pues así lo afirman todos los Espíritus superiores que se refieren al asunto y que revelan una sabiduría superior a la nuestra—, el Espiritismo admite que la fuente inicial es una inteligencia cósmica. Mas, ¿por qué una inteligencia y no un centro de fuerzas casualmente aglutinadas en el caos primitivo? Porque e[ Universo se muestra organizado inteligentemente en todas sus dimensiones, hasta donde podemos observarlo. Sería ilógico y absurdo suponer que esa inteligencia manifestada en la estructura universal —aun en los detalles más pequeños e inaccesibles a la investigación científica, desde las partículas atómicas hasta los genes biológicos y sus códigos admirables—, sea resultado del simple acaso. Ninguna cabeza equilibrada podría admitir tal cosa. La teoría espírita —teoría y no hipótesis, pues ya probó su validez por medio de todas las investigaciones posibles— puede ser resumida en este axioma doctrinario: No hay efecto inteligente sin causa inteligente, y la grandeza del efecto corresponde a la grandeza de la causa.

Ubicando al problema de esta manera, su ecuación se hace más fácil. El Espiritismo la elabora en términos dialécticos: la fuente inicial, Dios, existiendo en un medio inefable, constituido de materia dispersa en el espacio, emite su pensamiento creador que aglutina y estructura a la materia. Tenemos, así, la trinidad universal que las religiones presentan de una manera antropomórfica. Esa trinidad no está formada por personas, sino de sustancias regidas por una Inteligencia, con la cual se integra esta tríada: Dios, espíritu y materia.

~ El espíritu que la constituye no es una entidad definida, sino el pensamiento de Dios que se expande por el Cosmos en forma de sustancia, Esa sustancia espiritual penetra el océano de materia rarefacta y dispersa, aglutinando sus partículas y estructurándolas para la formación de las cosas y de los seres. De la tesis espiritual y de la antítesis material resulta la síntesis de lo real: el mundo creado por un poder inteligente.

¿Cuál es la razón de ser, el objetivo, la finalidad y el sentido de esa Creación? El Espiritismo admite que no podemos conocer todo eso en nuestro actual estado de desarrollo, pero podemos, por medio de nuestra inteligencia humana, indagar, inquirir, investigar y llegar a resultados lógicamente posibles. Los datos científicos de la geología, por ejemplo, nos muestran a la Tierra como el resultado de un largo proceso de formación, en el cual es evidente la intención de alcanzar un tipo de perfección en todas las cosas y todos los seres. Las formas imprecisas y grotescas de las primeras edades del planeta se van perfeccionando durante el transcurso del tiempo, en una sucesión nítida de fases de elaboración singular. Los datos de la antropología nos revelan el perfeccionamiento del hombre en las sucesivas civilizaciones, partiendo de la vida selvática. Los informes que nos brinda la psicología descubren las ansias del alma humana en la búsqueda incesante de trascendencia, de superación de su condicionamiento orgánico-material. Las concepciones de la estética revelan el sentido de la belleza, perfección y equilibrio que rige el desenvolvimiento individual y colectivo del individuo y de la especie.

Extractado del Capitulo 5 del libro "La Agonía de las Religiones" de J. Herculano Pires

1/16/2007

LA UNION EUROPEA Y EL VATICANO

El texto de la Constitución Europea fue una importante fuente de asperezas con el Vaticano debido a que los países de la Unión Europea apoyaban la necesidad de afirmar estados laicos. La Constitución Europea se firmó en Roma el 29 de octubre de 2004, junto a la estatua del belicoso y conservador papa Inocencio X y la del papa que condenó a Galileo Galilei, Urbano VIII. El Vaticano intentaba a toda costa que en el preámbulo de la Constitución Europea figurara la frase «la herencia cristiana de Europa», mientras que el texto redactado sólo reconocía «la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa». Desde la primavera de 2002 el Vaticano venia exigiendo una referencia a la «herencia cristiana», una mención que era inconcebible por ejemplo para Francia, ya que su estado laico no admite una referencia religiosa concreta.

La presión del Vaticano fue terrible sobre todos los miembros que redactaban el texto de la Constitución y, particularmente, sobre los presidentes de los países europeos en los que el cristianismo tiene más fuerza, como son Italia, España y Polonia. La presión llegó al punto de que el papa Juan Pablo II transmitió personalmente su exigencia a Valéry Giscard d'Estaing, presidente de la convención encargada de la redacción y puesta a punto del acuerdo. Polonia, patria del papa Juan Pablo II, fue uno de los países que más presionó, y España, a través del Partido Popular, presentó un texto alternativo en proponía la siguiente frase: «Inspirándose en las herencias culturales, religiosas, especialmente cristianas y humanista de Europa ... », una fórmula que apoyaba también Portugal, la República Checa, Malta, Eslovaquia y Lituania. Pero el grupo opositor, encabezado por Francia, Bélgica y Holanda y con el soporte tácito de Inglaterra, no cedió. Incluso entró en el debate Turquía, que aún no era miembro de la unión, cuya voz se dejó sentir diciendo que «la Unión Europea no es un club cristiano». El texto recoge finalmente el hecho religioso sin mencionar una religión en concreto, aunque, curiosamente, la traducción española no es igual que la francesa e italiana. Así la versión española habla de «la herencia cultural, religiosa y humanista de Europa ... », mientras que las versiones francesa e italiana están en plural (culturales y religiosas), lo que supone una mención que abarca a todas las religiones.

La no inclusión de una mención explícita al cristianismo en la Constitución Europea afectó hasta tal punto al clero conservador, que la Iglesia en España decidió abstenerse ante la votación de la Constitución, lo que representó un anuncio furtivo hacia todos los cristianos para que adoptasen una postura similar.

La Iglesia católica tampoco tiene razón al afirmar que existen unas raíces cristianas comunes en Europa. Las raíces religiosas de Europa no son cristianas, sino celtas y, por tanto, druídicas, en especial en Francia, en donde se asentó la cultura gala, sin mencionar a los países nórdicos, cuyas prácticas religiosas más antiguas preceden en varios siglos al cristianismo. Como bien explican Robert Graves en "La Diosa Blanca" y Ean Begg en "Las Vírgenes Negras", al establecerse en Europa en los primeros siglos de la era cristiana, el cristianismo abrazó en su seno los ritos y celebraciones paganas, reformándolos y convirtiendo a aquellas diosas y dioses en santas y santos propios. Bajo las grandes catedrales de Europa se pueden encontrar antiguas ermitas góticas y bajo éstas viejos templos romanos construidos sobre templos paganos que, en algunas ocasiones, se elevan sobre un dolmen. De hecho, en Andalucía y en otras partes de España, se llegaron a construir ermitas e iglesias sobre las ruinas de mezquitas mahometanas, como es el caso de la Giralda.

El Vaticano también se opone a ciertas leyes que promulgan algunos países de la Comunidad Europea, aquéllas que impulsan el matrimonio homosexual, que sostienen el divorcio o permiten el aborto y la utilización de medios anticonceptivos, así como la experimentación científica con embriones.


De "El Ultimo Papa y el Fin de la Iglesia", Jorge Blaschke. 2005, Ediciones Robinbook p.108.

12/30/2006

La Navidad - ¿Por qué el 25 de diciembre?

Por: Moacyr Mallemont Rebello, Hijo

http://www.armazemdesonhos.com/coluna-Moacyr/onatal/onatal.htm

La Biblia no presenta ninguna referencia relativa a la fecha del nacimiento de Jesús Cristo. No es una cuestión de olvido, y mucho menos de ser tratado como un hecho irrelevante. ¡Por el contrario! En realidad los antiguos calendarios romanos eran muy poco confiables, y Roma, a través de Julio César había recién presentado en el año 45 AC, un nuevo modelo, que incluía el mes de Julio, en su propio homenaje. Posteriormente el Emperador Augusto, que le sucedió, incluyó Agosto, también con 31 días, por considerarlo igualmente importante. Por eso hasta hoy Febrero, huérfano en el invierno europeo, tiene menos días que los demás meses del año. Los antiguos calendarios romanos tenían a veces, semanas de quince días y meses de diez días, de acuerdo con el humor del Emperador reinante.

Los antiguos, no tenían el privilegio de saber las fechas de nacimiento, casamiento o fallecimiento, pues estas simplemente no estaban disponibles para los menos pudientes. Esos registros sólo fueron tratados de forma sistemática, por la Iglesia Católica, a partir de 1640. No existen registros históricos al respecto de ”Fiestas de Aniversario” en la Antigüedad. No es de suponer que existiesen. Por lo menos nada contribuyó para que así se piense.

Además de eso, el tiempo era tratado de forma cíclica y repetitiva, bajo la perspectiva lunar dirigida más hacia la agricultura, y la pequeña cría de animales domésticos. Bajo ese aspecto, los solsticios de la Primavera y del Invierno, eran reverenciados con cierto grado de importancia.

Los Celtas, descendientes probablemente de los Hititas y que inmigraron del Oriente Medio para el norte de Europa en dos etapas, entre 7.000 y 5.000 AC, trataban el Solsticio del Invierno, el 25 de diciembre, como un momento extremamente importante en sus vidas. El ingreso en el túnel largo y oscuro del invierno, no decía quien regresaría del viaje insólita. Largas noches de frío, por veces con pocos géneros alimenticios y raciones, para sí y para los animales con que convivían en un mismo acomodo, para mantener la temperatura más amena. Al gran banquete de despedida, el día 25 de diciembre, seguían 12 días de fiestas terminando en el día 6 de Enero.

Esos rituales paganos recibieron, en el discurrir de los tiempos, otros nombres, en otras sociedades.

En Roma, el Solsticio del Invierno era celebrado, muchos siglos antes del nacimiento de Cristo. Los Romanos le llamaban de Saturnálias (Ferias de Invierno), en homenaje a Saturno, el Dios de la Agricultura, que permitía el descanso de la tierra. en 274, el Emperador (270-275) Aureliano (214-275), proclamó el día 25 de diciembre, como “Dies Natalis Invicti Solis” (El Día del Nacimiento del Sol Invicto). El Sol reinando con su calor en el espacio, muy por encima del frío invierno en la Tierra.

El Papa (337-352) Julio I (280-352), decretó en 350, que el nacimiento de Cristo, debería ser conmemorado en el día 25 de Diciembre, pues el calor de su amor eterno, era más importante que cualquier otra forma de protección.

San Agustín (354-430), hijo de Santa Mónica, y Obispo en Numídia, en el norte de África, fue el primer gran Teólogo de la Iglesia Católica, y que escribió “Ciudad de Dios” y “Confesiones”, fue el primer sacerdote de la Iglesia Católica en dedicarse al estudio del tiempo, bajo la perspectiva platónica. Sus analogías entre la “Ciudad de Dios” y la “Ciudad de los Hombres”, guiaron el pensamiento de la cristiandad hasta la Edad Media. Santo Tomás de Aquino, apenas lo reorientó, basado en la lógica aristotélica.

No obstante el Calendario Juliano, elaborado bajo la orientación del Cónsul Romano Julio César, tenía el defecto de perder un día a cada 128 años, haciendo el “Año Tropical” desplazarse cada vez más hacia atrás.

Posteriormente el Papa (1572-1585) Gregorio XIII (1502-1585) a través de la Bula Papal, "Inter Gravissimus", las firmadas el 24 de febrero de 1582 presentó un nuevo calendario, con un “Año Tropical”, de 365.2524 días (365 97/400), haciendo con que el error de un día fuese diluido por 3,300 años. La propuesta fue formulada por Aloysius Lilius, un físico napolitano, y aprobada en el Concilio de Trento (1545/1563). El error fue corregido, haciendo que al día 4 de octubre de 1582, sucediese inmediatamente el día 15 de octubre del mismo año.

¡Once días de errores acumulados, desaparecieron del mapa! En esos períodos de tiempo, nadie nació, se casó o falleció en las Penínsulas Itálica e Ibérica, incluyendo ahí las colonias portuguesas y españolas en las Américas. Otros países lo adoptaron posteriormente. Rumania en 1919 y Rusia en 1918, fueron los últimos.

Pero el hecho interesante de esta corrección, es que la distribución del error por el transcurrir del año, hizo que el Solsticio de Invierno, cambiase de fecha, pasando a acontecer, dependiendo del año, entre el día 21 y el día 23 de diciembre. Esta era la razón fundamental para la conmemoración del Nacimiento de Jesús, en el día 25 de Diciembre, la puerta de entrada de la estación del invierno en el Hemisferio Norte.

¡La Navidad continuó a ser conmemorada en el día 25 de Diciembre!

Otros problemas persisten aún sin solución. Inclusive el del año en que vivimos actualmente. Cuando Cristo nació, estábamos bajo el Calendario Juliano, que sólo comenzó a ser seguido fielmente a partir del año 8. Hoy en día, sabemos que hay por lo menos una diferencia de en el mínimo 6 años, en relación al año correcto del nacimiento de Cristo. Antiguamente los años eran contados a partir de la fundación de Roma. Pero la fecha de la fundación de Roma, no es correctamente conocida. La más comúnmente aceptada, es el 21 de Abril del tercer año, de la 6ª Olimpíada, que correspondería a 753 AC, según los cálculos de Varro (116-27 AC). En la era Varroniana, 753 AC es conocido como el año 1 AUC, “Ab Urbe Condita” (Desde la fundación de la ciudad).

Dionisio el Exiguo, que vivió en el 6º siglo DC, procuró establecer una sucesión secuencial de los gobernantes romanos, para fijar el año del nacimiento de Cristo. Cometió no obstante dos grandes errores conocidos;
a. no computó que César Augusto, sobrino-nieto de Julio César, gobernó cuatro años bajo el nombre de “Octaviano”, como parte de un triunvirato.
b. consideró como el año anterior al año 1 DC, el año 1 AC. con esto hay un año más, el “año cero”, dejó de ser incluido en el conteo.

¡Por tanto la Navidad no es conmemorada en el día del Solsticio de Invierno, como se pretendía, ni estamos en el año 2005! Consecuentemente Cristo nació, según se sabe hasta ahora, en el año 6 AC, lo que es una grave incoherencia. Mas lo que importa es que nuestros corazones estén dispuestos a ofrecer Amor. Esta es la verdadera lección que El nos legó.

El Homo Moderno

“Esta historia ha llegado a una etapa en donde
el hombre moral está cediendo cada vez más,
casi sin saberlo, para dar lugar al hombre político y comercial,
al hombre de propósito limitado.
Este comerciar de vuestras más altas aspiraciones
a cambio de provecho y poder ha sido vuestra elección libre,
y os dejo allí, ante la derrota de vuestra alma,
contemplando vuestra protuberante prosperidad.”

Rabindras Tagore

12/11/2006

¿Científico o Sociológico?

En un Siglo de Espiritismo

"En un siglo entero de actividades, hemos visto la Ciencia procurando apasionadamente las realidades del Espíritu.
Pruebas indiscutibles no le fueron regateadas.
Y tantas fueron ellas que Richet consiguió articular, con éxito, las bases clásicas de la Metapsíquica, usando recursos tan demostrativos y convincentes cuanto aquellos empleados en la exposición de cualquier problema de patología o botánica.

Sabios distintos, entre los cuales Wallace y Zöllner, Crookes y Lombroso, Myers y Lodge, movilizando médiums notables, efectuaron experiencias de valor incuestionable.
Entretanto, si en los veinte lustros pasados la mediumnidad sirvió para atender a los trabajos brillantes de la observación científica, proyectando inquietudes del hombre para la Esfera Espiritual, Es justo satisfacer ahora las necesidades morales de la Tierra, acarreando avisos de la Esfera Espiritual para el hombre.

Si el primer siglo del Espiritismo vio realizaciones admirables, desde los cálculos profundos de la física nuclear a los rudimentos de la astronáutica, sorprendió, igualmente, calamidades terribles, como son: las guerras de conquista y rapiña, en las cuales los campos de prisioneros fueron teatro de los más hediondos espectáculos de barbarie y degradación, en nombre del derecho; la técnica en la destrucción de ciudades en masa; las inquisiciones políticas, a la hechura de las antiguas inquisiciones religiosas, amordaÁando la libertad de conciencia; la proliferación de las industrias del aborto, a veces con el amparo de autoridades respetables; la onda creciente de los suicidios; el delirio de los estupefacientes; el abuso de la hipnosis; el lenocinio transformado en costumbre elegante de la vida moderna; el aumento de los llamados crímenes perfectos, con manifiesta perversión de la inteligencia, y el porcentaje alarmante de las molestias mentales con base en la obsesión.

De ese modo, no nos basta apenas un "Espiritismo Científico" que gaste indefinida cuota de tiempo averiguando la sobrevivencia del ser, más allá del sepulcro.

A pesar de la elevación de propósitos de investigadores eminentes, que tantean los dominios del alma, no podemos olvidar la edificación del sentimiento.

… así que, repitiendo las lecciones de Jesús para el mundo atormentado, simplemente nos hallamos frente a la necesidad de un "Espiritismo Social", dedicado al pleno movimiento de recuperación de la dignidad humana, por cuanto, en verdad, frente al materialismo irresponsable, que ensombrece universidades y gabinetes, administraciones y consejos, laboratorios y templos, cenáculos y multitudes, la Ética Espírita (la misma de Jesús), para esclarecimiento del pueblo, tiene régimen de urgencia."


Del libro "Sembradío de los Médiums" (cap 1)- Emmanuel

11/13/2006

Generación Espontánea

Carlos de Brito lmbassahy

Uno de los asuntos más polémicos, sin duda, con respecto al surgimiento de la vida en nuestro planeta se refiere a la forma por la cual la vida biológica pueda haber surgido.

Varias son las hipótesis, inclusive la de que algún bólido haya conseguido atravesar la atmósfera sin encenderse o, como mucho, permitir que la vida biológica en él existente pudiese llegar hasta su superficie, habiéndose sumergido en el agua donde se pudo reproducir.

Hipótesis fantástica, sin duda, y de veras ilusoria, aún así, admisible, en último análisis.

Hay, aún la esperanza de que vidas bajo forma de esporas, que flotan sobre nuestra atmósfera puedan haber penetrado y, gradualmente, irse dejando atraer por su gravedad hasta llegar lentamente al suelo.

Todas las hipótesis avanzadas alejan cualquier condición de admitir la generación espontánea.

Pero el científico Murray Gell Mann, que descubrió el quark, al realizar diversos experimentos en el acelerador de partículas de la Universidad de Stanford (EEUU) donde trabaja, consiguió constatar el choque entre una partícula material, el electrón y su anti-materia correspondiente, el positrón.

En principio, la hipótesis era que, al colisionar, por tratarse de partículas correspondientes, una neutralizaría la otra y ambas se tornarían en la energía fundamental de que se compusieron.

Sólo que no fue eso lo que ocurrió, las dos continuaron activas y, explicando el fenómeno, el gran físico norte americano, llegó a la conclusión de que ellas deberían ser comandadas por un agente externo al universo (físico) al cual denominó como agente estructurador (frameworker).

Esto corroboraba la hipótesis de Werner Heisenberg que, al anunciar su famoso Principio de Incertidumbre señaló que las partículas que se desviaban de su trayectoria tenían voluntad propia, como ovejas descarriadas. Palabras que definían algo extraño en las mismas. Ellas no obedecían, como las demás, al comando del impulso para alcanzar a un blanco (objetivo) pre-determinado.

Con la teoría de los agentes estructuradores se puede admitir, aunque vagamente, la hipótesis de que también habían agentes biológicos capaces de interaccionar con las moléculas orgánicas existentes en la Tierra haciéndolas transformase en vidas primitivas, como el plancton.

No sería una generación espontánea como tal, sino una generación bajo comando externo.
(NR.-Parece que Kardec se aproximó más a esta información que los científicos de su época)

La hipótesis toma cuerpo con el hallazgo del observatorio Heck II de Hawai que sugiere enfáticamente que la estrella Alfa Centauro está estructurando un sistema planetario bajo la acción de agentes desconocidos que actúan sobre el polvo cósmico de su entorno, condensándolo bajo la forma de planetas solares.

¿Serán esos agentes las formas espirituales que la propia Religión ignora? Tendrían ellos la facultad de extenderse a las dimensiones, más allá de la vida humana, hasta las partículas elementales de la materia?

El gran problema es conciliar la hipótesis religiosa con los descubrimientos científicos.

(Publicado en Correo Fraterno del ABC Nº 370 de Noviembre de 2001)

11/08/2006

La Musa de Gregorio

En su última participación en nuestro programa radial de los miércoles a las 8:00 PM por la radioemisora WKJB de Mayagüez, el compañero Gregorio Rivera Soto exhibió su maravillosa y espontánea maestría de la trova improvisada. Escribió sendas décimas al tratar sobre los temas de la mediumnidad infantil y la ciencia no-espírita, Las incluimos a continuación para deleite de todos.

Sobre la mediumnidad infantil:

Al igual que abre la flor
para liberar su esencia,
así abre su conciencia
el niño con gran amor,
así agregando valor
e información a su mente
y su facultad durmiente
ostensible se va haciendo,
y del niño va emergiendo
el médium adolescente.

Sobre la ciencia no-espírita:

Elementos de la ciencia
y del método científico
son instrumentos magníficos
para la espírita esencia.
Pero es notable la ausencia
del cientíifico en su estrado
que busca de lado a lado
con fatigosa agonía,
pues la ciencia todavía
espíritus no ha encontrado.

10/07/2006

KARDEC SIEMPRE

La actualidad de la Codificación Kardeciana es admirable.

• Kardec afirmó la ascendencia del espíritu sobre el cuerpo.
Hoy la Psicología registra la independencia de la mente.

• Kardec se refirió al mundo espiritual.
Hoy la Física descubre la antimateria.

• Kardec estudió la mediumnidad.
Hoy la Parasicología investiga los fenómenos mediúmnicos.

• Kardec examinó la transmisión oculta del pensamiento.
Hoy la Telepatía merece la atención de los pesquisidores.

• Kardec mencionó el periespíritu.
Hoy la Biofísica comprueba el cuerpo bioplásmico.

• Kardec destacó la pluralidad de los mundos habitados.
Hoy la Astronomía busca señales de vida en otros planetas.

• Kardec consideró la caridad con los criminales.
Hoy la justicia humaniza puniciones y presidios

• Kardec resaltó la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.
Hoy la Sociología propone el equilibrio en la convivencia humana.

• Kardec habló del espacio cósmico sin límites.
Hoy la ciencia revela el Universo en expansión.

Sin ninguna duda, Allan Kardec está tan actual hoy, corno en la ocasión en que iluminó los caminos de la Humanidad, encendiendo la luz de la Codificación Espirita.

Reverenciemos, pues, al Insigne Apóstol de la Fe Razonada y rememorando la inolvidable afirmativa - "Fuera de la caridad no hay, salvación"-, proclamemos sin rodeos:
“Fuera de Kardec no hay Espiritismo”.

André Luiz

(Página psicografiada por Antonio Baduy Filho en Ituiutaba, Minas Gerais,
Brasil).

9/09/2006

Conversión al Espiritismo

A pesar de las dificultades que enfrenta contra el preconcepto y la ignorancia, el Espiritismo triunfará.
Como los Espíritus Superiores dijeran a Allan Kardec, el Espiritismo está en la naturaleza y nada se le podrá oponer.
Entretanto, al contrario de lo que muchos piensan, el Espiritismo no logrará la adhesión de las masas a sus postulados, como si de un instante para otro, todos se le rindiesen a su lógica insofismable.
La conversión a la Doctrina Espírita, semejante a lo que aconteció con el Cristianismo, acontecerá de manera individual, subordinándose a la madurez de cada alma.
Es lo que hemos visto acontecer en todas partes...
Llegado el momento, aunque sin tener siquiera conocimiento de la existencia de la filosofía espírita, los hombres, intuitivamente, abrazan sus principios y se tornan partidarios de la Reencarnación, de la Ley de Causa e Efecto, de la Mediumnidad, de la Pluralidad de los Mundos Habitados...
Acontece con los hombres de hoy, en relación a la conversión espírita, lo que aconteció con los cristianos de los primeros tiempos, cuando, dejando todo lo que estaban hacendó, se decidían a seguir al Nazareno, atraídos por la sinceridad de sus palabras.
En este sentido, además queremos resaltar que, aunque el fenómeno mediúmnico sea un camino para la conversión de los hombres a la realidad del Mundo Invisible, la conversión genuina que se opera en profundidad es aquella que es fruto de la razón. Los que se convencen porque vieron podrán dudar más tarde, creyéndose víctimas de la ilusión, mas los que se convierten porque entendieron jamás desfallecerán en la fe, sean cuales fueren los motivos de la decepción que vengan a sufrir.
Así, prosigamos en la tarea de la divulgación espírita, sin otra ansiedad que no sea la de vivenciar los postulados del Espiritismo. Preocupándonos con la construcción del Reino de Dios en nosotros, estaremos dando nuestra más efectiva colaboración para su edificación sobre la Tierra.
Abracemos el Espiritismo con tranquilidad, sin la preocupación de imponer nuestra filosofía a los otros, porque la violencia no consta en las Leyes que rigen la Vida.

Deolindo Amorim
(Del libro "Hermanos del Camino", - Carlos A. Baccelli - Espíritus Diversos"