3/01/2006

Mediumnidad no es Espiritismo

Hay confusiones absurdas que se deshacen con un poco de estudio del asunto. Es ese el caso del Espiritismo no ser mediumnidad:
Espiritismo es doctrina.
Mediumnidad es fenómeno que está muy lejos de sólo existir ligado a los espíritas.

Tan notoria es la diferencia que, en referencia concreta de la doctrina y del fenómeno en las personas, que Kardec creó los neologismos espírita y médium, naturalmente con significados muy distintos. El primero es el adepto de la idea. El segundo es la persona que tiene facultades mediúmnicas (aquellas que permiten intercambiar información entre este plano de vida y el pos mortem; el médium es un intermediario entre dos dimensiones: la espiritual y la material).

El Espiritismo no sólo en nada se asemeja a brujerías, supersticiones o creencias, como tampoco es, como dijimos, mediumnidad. La mediumnidad, como fenómeno paranormal no utilizado, es neutra, sirve para el bien o no. El Espiritismo señala siempre hacia la edificación del bien. Pero, en la práctica, hay siempre una utilización del fenómeno mediúmnico. Aquí debemos hablar de mediumnismo, que es, como dijimos, el fenómeno practicado de acuerdo con las ideas propias de quien lo practica, cualesquiera que ellas sean.

Existen, por ejemplo, los llamados sincretismos afro-religiosos, como la Umbanda y otros, y existen, por igual, personas habituadas a las religiones tradicionales que, tal vez por se sentirse insatisfechas, verificando la existencia concreta del fenómeno mediúmnico, lo practican, incorporándole sus ideas personales. Después, usan y abusan de la palabra espiritismo y dicen ser espíritas sin serlo. Pero eso poquísimo tiene que ver con la doctrina espírita. ¿Y, por qué «poquísimo»? Simplemente porque el eslabón común, único y singular es la mediumnidad. Mediumnidad que es neutra, no tiene valores propios, pues depende de los valores de quien la utiliza y para qué.

Autor: Jorge Gómez - Vice Presidente de la Federación Espírita Portuguesa.
Traducido del portugués por Alianza